Latitudes könyvesbolt
Wesselényi utca 11.
1077 Budapest
Hétfőtöl péntekig 10-től 19-ig.
Szombaton 10-től 15-ig
Pablo Albo es cuentista de profesión. Antes de llegar a ello, nació en Alicante en 1971. Fue al colegio como todos los niños de su barrio. En séptimo de EGB (recuerdan) ganó el concurso de relatos de su clase. Le dieron un balón de goma y un juego magnético. Le supo a poco, pero dio las gracias y se le quedó dentro el gusanillo de las letras.
No dejó de escribir historias y en 1994 empezó a contarlas de viva voz. Por aquel entonces ya había terminado BUP y COU (recuerdan) y estudiaba Trabajo Social en la Universidad de Alicante. Nunca llegó a ejercer, aunque sí a diplomarse. Ya antes de acabar se sintió tentado por la farándula y simultaneó los estudios con los de Animación Sociocultural.
Llevado por el irrefrenable impulso de la juventud fundó, junto a dos amigos Félix Albo y Antonio Mira, el grupo Albo que tantas satisfacciones le proporcionó en los diez años y pico que estuvo vivo.
Ahora sigue en solitario, dedicado al oficio de contar historias usando solo palabras y gestos. Ha participado en casi todos los festivales de narración oral y ha contado cuentos en casi todas las provincias de este país y en algún otro, como Cuba, Suiza, Italia, Grecia o Australia.
Pablo Albo es cuentista de profesión. Antes de llegar a ello, nació en Alicante en 1971. Fue al colegio como todos los niños de su barrio. En séptimo de EGB (recuerdan) ganó el concurso de relatos de su clase. Le dieron un balón de goma y un juego magnético. Le supo a poco, pero dio las gracias y se le quedó dentro el gusanillo de las letras.
No dejó de escribir historias y en 1994 empezó a contarlas de viva voz. Por aquel entonces ya había terminado BUP y COU (recuerdan) y estudiaba Trabajo Social en la Universidad de Alicante. Nunca llegó a ejercer, aunque sí a diplomarse. Ya antes de acabar se sintió tentado por la farándula y simultaneó los estudios con los de Animación Sociocultural.
Llevado por el irrefrenable impulso de la juventud fundó, junto a dos amigos Félix Albo y Antonio Mira, el grupo Albo que tantas satisfacciones le proporcionó en los diez años y pico que estuvo vivo.
Ahora sigue en solitario, dedicado al oficio de contar historias usando solo palabras y gestos. Ha participado en casi todos los festivales de narración oral y ha contado cuentos en casi todas las provincias de este país y en algún otro, como Cuba, Suiza, Italia, Grecia o Australia.
A könyv :
En fin, la familia vive cada vez más agobiada.